Tendencias de Relocalizacio´n de la Industria Textil en Asia: Dentro del contexto de la guerra comercial
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Resumen
La industria textil y de la confección china, tradicionalmente líder en el sector, se enfrenta a algunos retos durante los últimos años. Entre ellos destacan; la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la subida de los costes laborales, el nuevo plan ‘Made in China 2025’, la amenaza que presentan países del sudeste asiático, más atractivos en cuestión de precios y los nuevos flujos de inversión extranjera directa. Aunque la deslocalización de la industria textil es un fenómeno que se da desde hace varias décadas, las complicaciones surgidas de estos cambios motivan a muchas marcas que tradicionalmente fabricaban en China a mudar sus bases de fabricación a otros países con mayor atractivo económico. Entre estos países destacan Bangladés y Vietnam. Otros factores que favorecen la relocalización de las fábricas son las cadenas de valor global que facilitan la producción extranjera y las características de la mano de obra en el sector textil. Esta industria requiere una mano de obra fácilmente entrenable, en abundancia y barata por lo que la relocalización resulta relativamente sencilla. China apuesta cada vez más por una industria de mayor valor añadido (industria tecnológica) por lo que resulta cada vez más difícil encontrar mano de obra con las características que requiere la industria textil. Los nuevos flujos de inversión que aterrizan en países en vías de desarrollado fomentan el desarrollo del PIB, la exportación, la inversión interna y el crecimiento económico general. En definitiva, el sector textil y de la confección favorece la repartición de la producción entre un mayor número de países. Esto puede ayudar a países en vías de desarrollo a alcanzar el estatus de país desarrollado en un futuro no muy lejano.
The Chinese textile and clothing industry, traditionally a leader in the sector, has faced some challenges in recent years. Some of which include the trade war between the United States and China, the rise in labor costs, the new plan ‘Made in China 2025’, the threat posed by Southeast Asian countries, more attractive in terms of prices, and the new flows of foreign direct investment. The relocation of the textile industry is a phenomenon that has been present for several decades. However, the complications arising from these newer changes motivate many brands that traditionally manufactured in China to move their factories to other countries with greater economic attractiveness. These countries include Bangladesh and Vietnam. Other factors that favor the relocation of manufacturing centers include global value chains that facilitate foreign production and the characteristics of the workforce in the textile sector. This industry requires an easily trainable, abundant and cheap labor force, so relocation is relatively simple. China is increasingly betting on a higher value-added industry (technology industry). Making it increasingly difficult to find labor force with the characteristics required for the textile industry. The new investment flows that land in developing countries promote the increase in GDP, exports, domestic investment and general economic growth. To sum up, the textile and clothing sector favors the distribution of production among a greater number of countries. This can help these countries achieve a developed country status in the near future.